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1911

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1923

1928

1944

1945

1951

1961

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1963

1965

1963

1969

1974

1984

1984

1992

1993

2000

2003

2005

2005

2006

2008

2009

2011

2012

2011

2012

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

1911

 

Primeros movimientos

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José Durán y Ventosa (fundador de Aplicaciones Industriales SA) solicita a la Dirección General de Obras Públicas dos concesiones de caudales del río Ara, una en el término de Fiscal y otra en los de Albella, Jánovas, Boltaña y Aínsa, para producir energía.

1923

 

Se publica en La Gaceta de Madrid el otorgamiento a Aplicaciones Industriales de la concesión del río Ara en los términos de Albella, Jánovas, Boltaña, Sieste, Guaso y Ainsa

Se aprueba la concesión

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1928

El Estado emite una Real Orden para que Aplicaciones Industriales presente un plan de aprovechamiento de los ríos Cinca y Ara, y le obliga a construir un embalse en el Congosto de Jánovas para beneficio de la agricultura y aprovechamiento de la industria. El Estado acepta cooperar con el coste de la obra.

El Estado exige un embalse

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1944

Comienzan los desacuerdos

Aplicaciones Industriales propone al Estado unificar el aprovechamiento de los ríos Cinca y Ara con un sistema conjunto y, le solicita de nuevo su cooperación económica para construir el embalse de Jánovas en base a esta nueva propuesta. Por su parte, el Estado accede a declarar el nuevo proyecto de Aplicaciones Industriales de utilidad pública, y mantiene las concesiones, a pesar de estar caducadas hace años. Sin embargo, en esta ocasión se niega a colaborar económicamente.

 

1945

Iberduero Compra las Concesiones

La Sociedad Anónima Aplicaciones Industriales vende a la Sociedad Iberduero sus concesiones en los ríos Cinca y Ara (provincia de Huesca) para producir energía hidráulica.

 

1951

El pantano de Jánovas es declarado de utilidad pública

El 14 de abril de 1951, el Estado publica en el Boletín Oficial del Estado la declaración de utilidad pública del proyecto que Iberduero quería ejecutar en los ríos Cinca y Ara para generar energía eléctrica, en el que se incluía la construcción del pantano de Jánovas.

Esta declaración permitió a Iberduero adquirir las propiedades de los vecinos, ya fuera mediante expropiaciones o llegando a acuerdos de compra-venta. La compañía eléctrica disponía hasta 1971 para realizar las obras, aunque nunca acabó de ver el proyecto rentable para sus intereses, por lo que a lo largo de los años se sucedieron las negociaciones con el Estado y también las variaciones del proyecto del pantano de Jánovas sin llegar a ningún acuerdo definitivo.

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Descargar Declaracion

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1961

Comienzan las compras y expropiaciones

La década de los años 60 fue especialmente dura para Jánovas, y para otros núcleos poblacionales afectados por el proyecto hidroeléctrico de Iberduero, ya que comenzaron las compras y las expropiaciones de las propiedades privadas y de los bienes comunales.

El dolor provocado durante este proceso expropiatorio fue enorme, sobre todo teniendo en cuenta que la compañía eléctrica seguía teniendo dudas sobre la rentabilidad de su proyecto en los ríos Ara y Cinca. Aún así, con dudas y todo, Iberduero compró las casas y las tierras de algunas familias que, agobiadas por las circunstancias, accedieron a vender. Para adquirir el resto de bienes, la empresa recurrió a la expropiación. En unos y otros casos Iberduero no dudó en aplicar todo tipo de presiones para deshacerse de la gente del pueblo y pagar por ello lo menos posible.

Lista de expropiados

Se publica la lista de las personas afectadas por las expropiaciones en el Boletín Oficial de Huesca.

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Repoblación forestal obligatoria

El Ministerio de Agricultura declara de utilidad pública realizar una repoblación forestal para evitar que materiales sólidos lleguen hasta la parte del río Ara donde se quiere construir el pantano de Jánovas.

Sin embargo, la obligación de llevar a cabo dicha repoblación recayó sobre las personas propietarias de los terrenos, que tenían que sufragarla con su dinero. Si se negaban, solo les quedaba ser expropiadas, o vender sus posesiones al Estado. Las que decidieron vender se vieron obligadas a hacerlo a los precios que quiso Iberduero.

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1963

Ocupación de fincas

La Comisaría de Aguas del Ebro declara la necesidad de ocupación de las fincas para llevar a cabo el pantano de Jánovas.

La Comisaría de Aguas del Ebro es una de las cuatro unidades administrativas de la Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo que el Estado creó en marzo de 1926 para administrar el dominio público hidráulico.

Iberduero dinamita varias casas

Entre los muchos medios de presión que Iberduero utilizó para amedrentar a los habitantes de Jánovas, destacó por su crueldad la utilización de dinamita.

Sin previo aviso, la empresa explosionaba las casas ya vacías, aterrorizando a niños y mayores y provocando importantes daños en aquellas viviendas habitadas que eran alcanzadas por las piedras. Iberduero dinamitó Casa Sarrete, Casa Chaquis y Casa Marité.

Mientras tanto, para más humillación de los vecinos que corrían a refugiarse en cuanto empezaban las detonaciones, los ingenieros de Iberduero y sus mujeres se subían a las zonas altas de los alrededores para ver mejor las explosiones.

Ante las denuncias de los hechos, el Gobierno Civil de la provincia de Huesca prohibió el uso de dinamita para llevar a cabo las demoliciones.

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1965

Desalojo violento de la escuela

A pesar de la intención del Estado e Iberduero de desmantelar el pueblo de Jánovas, la Inspección de Enseñanza Primaria de la provincia de Huesca se negaba a decretar la extinción de la escuela mientras en el pueblo hubiera niños, una decisión que molestó tanto a la empresa que decidió actuar por su cuenta, de forma ilegal y violenta. Ocurrió un día de mayo de 1965, cuando Jesús Alonso González, empleado de Iberduero dentro del departamento de expropiaciones de la empresa, tiró la puerta de la escuela y con insultos, empujones y patadas sacó a las alumnas y a los alumnos del colegio, mientras a la profesora la arrastró fuera del aula agarrándola por los pelos.

Tras el cierre de la escuela a la fuerza, seis personas de Jánovas escribieron a la inspectora de Enseñanza Primaria de Huesca, María Rosario Pie, protestando por lo ocurrido y por la indefensión que sufrían por parte de la Administración.

 

Pero, lejos de ayudarles, María del Rosario Pie acudió al Juzgado de Instrucción de Huesca y denunció a estas seis personas por injurias, ya que consideró que el escrito le faltaba al respeto. La sentencia se dictó en 1968 condenando a las familias a la pena de un mes y un día de arresto mayor y al pago de las costas procesales.

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1969

La última muerte en Jánovas

Antonio Buisán fue el último vecino en morir en Jánovas, aunque ni el funeral ni el sepelio pudieron realizarse en su pueblo, ya que Iberduero había destrozado la iglesia y expropiado el cementerio. Para desdicha de su familia, tuvo que ser enterrado en Boltaña, en unos nichos que Iberduero había comprado para estos casos.

Cartero de profesión y con cinco hijos, Antonio Buisán no disponía de suficientes recursos económicos para empezar una nueva vida fuera de su hogar, por lo que no le quedó otra alternativa que resistir en Jánovas, a pesar de que Iberduero no se lo puso fácil, sometiéndolo a toda clase de presiones y humillaciones para que abandonara su el pueblo.

 

1974

El Ayuntamiento desaparece

El Ayuntamiento de Albella-Jánovas desaparece administrativamente y Jánovas pasa a pertenecer al Ayuntamiento de Fiscal.

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1984

Los últimos desahucios

En el año 1984 llegaron las órdenes de desahucio de las dos últimas familias que aún mantenían casa en Jánovas: una de estas familias vivía permanentemente en el pueblo, mientras que la otra solo acudía los veranos. Una vez desahuciadas, las casas fueron inmediatamente derribadas.

Tras las expropiaciones y compras realizadas por Iberduero en los años 60, Jánovas fue vaciándose de gente hasta que en 1968 solo quedaron dos casas ocupadas: la de los matrimonios Francisca Castillo-Emilio Garcés y María Pueyo-Antonio Buisán. Para entonces, el pueblo estaba destrozado por las demoliciones y parecía una zona de guerra. Aún así, Iberduero seguía amenazando y presionando a estas dos familias de las más diversas formas: cortándoles la luz y el agua, impidiéndoles el paso, talando arboles frutales, labrando los campos justo antes de las cosechas y rompiendo acequias, entre otras.

Tras la muerte de Antonio Buisán en 1969, su viuda se fue a vivir a Barcelona, con sus hijos, y únicamente volvía al pueblo para pasar los veranos. En cuanto a Emilio Garcés y Francisca Castillo, se convirtieron en la última familia en vivir en Jánovas.

Fue en el año 1984 cuando ambas casas fueron definitivamente derribadas, tras recibir sendas órdenes de desahucio.

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1984

Desalojo de la resistencia

Emilio Garcés y Francisca Castillo vivieron solos en Jánovas durante quince años, soportando las amenazas y coacciones de Iberduero.

Emilio, que era zapatero, se quedó sin trabajo al marcharse la gente del pueblo y alrededores, pero encontró otro empleo en Patrimonio Forestal del Estado, y ahí estuvo trabajando una década, hasta que le comunicaron que lo iban a trasladar a otro lugar. El traslado suponía dejar Jánovas, por lo que lo rechazó. Y ese rechazo le supuso el despido. Emilio siempre sospechó que la propuesta de traslado o despido no fue sino otra forma de presionarlo para que abandonara el pueblo, ya que Patrimonio Forestal del Estado seguía contratando trabajadores en la comarca, mientras que a él lo querían fuera de ella.

En cuanto a su mujer, Francisca, se enfrentó día a día y cara a cara con el personal de Iberduero y los agentes de la Guardia Civil que acudían a Jánovas a amedrentarla. Y, a pesar de tenerlo prohibido, Iberduero llegó incluso a dinamitar el lugar donde ella guardaba sus conejos, y continuamente la amenazaban con entrar en su casa y sacarla a la fuerza.

Emilio Garcés y Francisca Castillo dejaron definitivamente su casa el 20 de enero de 1984. Habían sido muchos años de resistencia, miedo, dolor, tristeza, rabia, injusticias y penurias. El mundo parecía no comprender la lucha de este matrimonio, y se sentían solos. No solo tenían en su contra Iberduero y la Administración, sino que también medios de comunicación, abogados y hasta vecinos de la comarca les animaban a rendirse.

Finalmente, el matrimonio llegó a un acuerdo con Iberduero, que incluía una casa y algunas tierras en Campodarbe. Sin embargo, cuando ambos llegaron a Campobarde aquel 20 de enero de 1984, se encontraron con la casa destrozada y las tierras ya alquiladas a otras personas. Por su parte, Iberduero se había encargado de derribar su casa de Jánovas para asegurarse que la partida era definitiva.

 

1992

Aparece Iberdrola

En el año 1992 Iberduero se fusiona con Hidroeléctrica Española y pasa a denominarse Iberdrola.

 

1993

Venta de concesiones

En diciembre de 1993, Iberduero (ya dentro de Iberdrola) transmite a Eléctricas Reunidas de Zaragoza sus concesiones en la zona de Jánovas.

 

2000

Declaración negativa del pantano

En el año 2000, el Ministerio de Medio Ambiente firma la declaración negativa del impacto medioambiental del pantano de Jánovas, y esto abre la puerta para que los vecinos de Jánovas puedan lograr la reversión de sus propiedades.

La declaración negativa de impacto medioambiental fue firmada por Juan Luis Muriel, secretario general del Ministerio de Medio Ambiente. Muriel se había comprometido con Jánovas a dejar que su equipo técnico responsable del informe trabajara sin intromisiones, y a apoyarlo en sus conclusiones. Y lo cumplió: su equipo, encabezado por el subdirector de su área, José Luis Obeso, pudo hacer su trabajo libremente y concluyó que no debía construirse el pantano.

Sin embargo, en el Ministerio había personas que estaban en desacuerdo con ese informe e intentaron anularlo, aunque sin conseguirlo. Debido a esto, la declaración negativa del pantano de Jánovas tardó un año en salir publicada en el Boletín Oficial del Estado, concretamente el 10 de febrero de 2001.

Por su parte, el equipo responsable del informe negativo sufrió muchas presiones para que cambiara su conclusión antes de publicarlo en el Boletín Oficial del Estado. Sin embargo, ni Muriel ni Obeso se dejaron amedrentar, y su integridad les costó su puesto de trabajo.

Juan Luis Muriel escribió un texto aclaratorio para esta web. Echa un vistazo a este interesante documento.

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Documento

Jose Luis Muriel

 

2003

Caducidad de las concesiones

El 14 de marzo de 2003, la Audiencia Nacional emite una sentencia en la que insta a la tramitación del expediente de caducidad de las concesiones de Iberduero en los ríos Cinca y Ara

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Sentencia

14 de Marzo 2003

 

2005

Desaprobación de los proyectos

El 11 de febrero de 2005, la Dirección General de Aguas deniega la aprobación de los proyectos hidroeléctricos en los ríos Ara y Cinca, ya que entiende que hay motivos para declarar la caducidad de las concesiones ante la imposibilidad de construir el pantano de Jánovas, y tras la sentencia de la Audiencia Nacional de 2003 en la que se instaba a la tramitación del expediente de caducidad.

 

2005

Desestimación del pantano

El 22 de junio de 2005, la Ley modificadora del Plan Hidrológico Nacional dispone la desestimación de la construcción del pantano de Jánovas.

 

2006

Reclamación al Estado

El 22 de febrero de 2006, la Asociación de vecinos afectados por el proyecto del embalse de Jánovas presenta ante el Ministerio de Medio Ambiente una reclamación de responsabilidad patrimonial por los daños causados.

 

2008

Comienza la reversión

El 16 de junio de 2008 comienza la reversión de las propiedades de Jánovas a los vecinos, después de más de 40 años de haber sido expulsados de su pueblo, un pueblo del que entonces ya no quedaba nada, sino ruinas.

Fue una resolución del Ministerio de Medio Ambiente la que resolvió en el año 2008 la extinción del aprovechamiento del salto hidroeléctrico de Jánovas y encomendó a la Confederación Hidrográfica del Ebro la iniciación de la reversión de las propiedades.

Sin embargo, no fue hasta 2011 que se resolvió el primer expediente de reversión. Dicha reversión fue la única que se firmó ese año, ya que el resto de expedientes no fue tramitado hasta 2013.

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Resolucion

Medioambiente

 

2009

El Estado niega su responsabilidad

El 26 de febrero de 2009, el Ministerio de Medio Ambiente emite una resolución por la que se desestima la reclamación de responsabilidad patrimonial que exigió en 2006 la Asociación de vecinos afectados por el proyecto del embalse de Jánovas.

 

2011

Planes de rehabilitación

El 19 de julio de 2011, el Pleno del Ayuntamiento de Fiscal aprueba por unanimidad los planes especiales para rehabilitar Jánovas, Lavelilla y Lacort, los tres núcleos poblacionales que fueron expropiados para construir el embalse de Jánovas.

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Plan de

Rehabilitacion